La Paz / Bolivia – El país lleva más de 40 días asfixiado por los bloqueos, pero en las esferas del poder, la principal preocupación parece ser quién asume el costo político de intervenir las carreteras. Una guerra de acusaciones entre el Gobierno de Rodrigo Paz y el expresidente Jorge “Tuto” Quiroga ha dejado a la ciudadanía con una sola pregunta resonando en la cabeza: ¿Quién le está mintiendo a Bolivia?
Versión 1: El ataque del Gobierno Todo comenzó cuando el vocero presidencial, José Luis Gálvez, intentó lavarle las manos al Ejecutivo. En conferencia de prensa, acusó directamente a Quiroga y a la oposición de querer imponer la fuerza y obligar al Gobierno a dictar un Estado de Excepción, tildando al exmandatario de representar “el pasado”.
Versión 2: Tuto destapa el secreto La respuesta no se hizo esperar y dejó al oficialismo en evidencia. Quiroga reveló que la realidad es exactamente al revés: fue el mismísimo presidente Rodrigo Paz, acompañado de tres ministros, quien fue a rogar al Senado para que se derogue la “Ley Copa” (norma que limita estas medidas) y así tener el camino libre para intervenir.
“Por favor, no mienta. Es usted quien pidió esas herramientas. No diga ahora que somos nosotros quienes exigimos el estado de excepción”, sentenció Tuto.
¡Las cosas como son! Tenemos un Ejecutivo que, al parecer, pide “mano dura” por debajo de la mesa para limpiar los bloqueos, pero frente a las cámaras se victimiza y culpa a sus rivales políticos de querer derramar sangre. Este teatro expone la falta de liderazgo en el momento más crítico del país. Si las propias autoridades se contradicen en temas de seguridad nacional, ¿en manos de quién estamos?







