Santa Cruz, Bolivia – En un hecho que ha sido calificado como un golpe directo a la libertad de expresión, todas las plataformas digitales del periodista Junior Arias fueron suspendidas de manera abrupta. Esta acción ha despertado una ola de indignación, ya que se percibe como una medida de censura para acallar una de las voces más críticas del escenario mediático actual.Sin embargo, el escándalo mayor radica en la doble vara de medir de las autoridades y las plataformas. Mientras a Arias se le cierran las puertas, el periodista José Pomacusi permanece intocable pese a las graves denuncias en su contra. A Pomacusi se lo señala por haber difundido datos maliciosos y falsos durante el proceso electoral, incurriendo en delitos que buscaban confundir deliberadamente al pueblo cruceño.¿Quién protege a Pomacusi?La opinión pública exige respuestas: ¿De qué privilegios goza el señor Pomacusi? Es evidente que existe un “padrino poderoso” detrás de su impunidad. Mientras el sistema se ensaña con Junior Arias por su labor informativa, otros comunicadores que manipulan datos electorales caminan libres de cualquier proceso legal. Desde LCCS Noticias, denunciamos este atropello y dejamos la pregunta en el aire: ¿Hasta cuándo se permitirá que la justicia sea utilizada para proteger a los amigos del poder y silenciar a los que dicen la verdad?








