Bolivia – La paciencia de los cooperativistas mineros se terminó. Tras una reunión fallida donde la gran ausencia fue la del Presidente Rodrigo Paz, la Federación Nacional de Cooperativas Mineras (Fencomin) declaró la ruptura total del diálogo. El mensaje de su ejecutivo, Richard Caricari, ha retumbado en todo el país: “Basta de manoseo, basta de humillación”. Las exigencias que el Gobierno ignoraEl pliego es urgente y vital para la subsistencia de miles de familias:Combustibles: El desabastecimiento de diésel y gasolina está asfixiando la producción minera.Seguridad: Acceso garantizado a material explosivo, sin el cual su trabajo es imposible.Respeto: Exigen que el Presidente deje de enviar ministros “a cuentagotas” y dé la cara ante los problemas estructurales.”Que se atengan a las consecuencias”La advertencia de Fencomin no es un juego. Se han declarado en estado de emergencia y han dejado en manos de sus bases la decisión de paralizar el país. Mientras el Gobierno minimiza el conflicto, la realidad es que el sector minero está listo para las calles. ¡Las cosas como son! Si el Presidente no baja de su trono para atender a quienes mueven la economía, la convulsión social será inevitable.








