La Paz / Bolivia – En medio de la crisis económica que asfixia a las familias bolivianas, la diferencia de precios en productos básicos ha desatado la indignación de la población. El alcalde de La Paz, César Dockweiler, demostró con números que el puente aéreo desde Santa Cruz permite vender el kilo de pollo a 28 bolivianos, manteniendo incluso un margen de ganancia para los privados.
El sobreprecio que nadie explica
La matemática es clara: el pollo se compra al productor cruceño en 14 bolivianos y la logística del vuelo y distribución suma otros 14 bolivianos. Sin embargo, el Ejecutivo Nacional comercializa este mismo alimento a 34 o 35 bolivianos el kilo. La gran interrogante que queda en el aire es: ¿A qué bolsillos van a parar esos 6 o 7 bolivianos extra por kilo?
¿Corredor humanitario o negocio?
Las autoridades nacionales habían prometido una “aclaración” sobre esta supuesta ayuda humanitaria, pero hasta la fecha el silencio es la única respuesta. ¡Las cosas como son! Ni en plena crisis económica pueden ser transparentes. El corredor humanitario que tanto pregonan debería empezar por dejar de hacer negocio con los alimentos que necesita la población para sobrevivir.








